La madrugada de este martes falleció el antipoeta chileno Nicanor Parra Sandoval, a los 103 años, hijo ilustre de la comuna precordillerana de San Fabián de Alico.
El hermano mayor de la cantautora Violeta Parra revolucionó la literatura con su antipoesía, que nutrida de sus llamativos artefactos, cambió la forma de concebir la escritura y el arte, convirtiéndose en referente para escritores como Pablo Neruda, Vicente Huidobro y Pablo de Rokha.
Recibió el Premio Nacional de Literatura en 1969 y en 2011 ganó el Premio Cervantes. Era considerado uno de los poetas vivos más importantes del siglo XX.
Su última obra publicada fue «Antiprosas» en 2011. Sus últimos años los pasó refugiado en su casa en Las Cruces.
En San Fabián se anuncian homenajes al antipoeta. En el sitio https://sanfabistan.blogspot.cl, fue escrita la siguiente reseña por Jorge Muzan:
«Alguien dijo que los poetas nunca mueren. Mientras los lean, mientras los reciten, mientras los necesiten, la música de su voz permanecerá viva, ayudando a aliviar la existencia de otros, a darle sentido y belleza.
Por esto, aunque las noticias confirmen la muerte de Nicanor Parra, creemos que en realidad el antipoeta simplemente cambió de estado, de cuerpo a brisa, de presencia a espíritu, y que así seguirá acompañando nuestras vidas, dormitando sobre libros y laureles, contemplando la tragicomedia humana con la misma socarrona mirada con que nos deleitó en vida.
Nicanor Segundo Parra Sandoval nació en San Fabián de Alico el 5 de septiembre de 1914. Fue un poeta, profesor, matemático y físico chileno cuya obra ha tenido una profunda influencia en la literatura chilena, hispanoamericana y mundial. Considerado el creador de la antipoesía y permanente candidato al Nobel de Literatura. Nos deja una de las más importantes figuras de nuestra historia, un sanfabianino que con esfuerzo, creatividad, educación, cultura y mucho ingenio logró ganarle a una circunstancia de extrema pobreza y conquistar el planeta entero. Lo hizo a punta de poesía, de provocación, de humor, de rescatar la esencia de nuestra chilenidad, nuestro más puro coloquialismo y convertirlo en arte, en permanencia, en eternidad. Hasta siempre querido antipoeta Nicanor Parra. Eres y serás siempre el hijo más ilustre de esta tierra cordillerana».