El tema del almacenamiento de agua y recarga acuífera tiene que ser una prioridad en el país y no es, dijo Martín Arrau, director de la Junta de Vigilancia del Río Ñuble, quien junto a representantes de las juntas de vigilancia de los ríos Chillán y Diguillín emplazaron a las autoridades a generar una política hídrica de Estado que trascienda a los gobiernos. «Un ejemplo es que la Comisión de Recursos Hídricos se logra trasladar a regiones y a San Fabián para tratar el tema de una central eléctrica en vez de analizar planes de aprovechamiento hídrico a nivel nacional», dijo.
Para Francisco Saldías, juez de Aguas del Río Diguillín, mientras ayer en Ñuble el agua de los ríos se iba al mar sin poder almacenarla. «Al intendente le hemos planteado la necesidad de desarrollar un plan de recarga de agua subterránea, pero lamentablemente nuestras autoridades son de rulo, porque no generan un acercamiento real con las necesidades de los regantes y con las demandas de los territorios agrícolas», afirmó.
Saldías señaló que en el caso del estudio de ingeniería de detalle y medioambiental licitado por el MOP, se trata de una actualización de otro realizado hace 16 años.
«De aquí al 2019 recién vamos a estar viendo los resultados de este estudio. Pero necesitamos una real participación y decisión política», sostuvo.
Francisco Yávar, representante del Río Chillán, describió las dificultades de los regantes de su cuenca para poder acceder al recurso hídrico. «Somos una provincia donde la principal actividad es la agricultura, pero las prioridades están lamentablemente en otros temas», expresó.






