Vecinos de la comuna denuncian que vivieron una dramática situación, durante los funerales de un familiar el pasado lunes, en el cementerio municipal.
Mauricio Mardones relata lo que ocurrió: «Ese día con gran dolor y tristeza como familia fuimos a dejar los restos mortales de mi cuñada M.C.A.M. (Q.E.P.D) al Cementerio Municipal a las 10:30 de la mañana. Se le hizo el servicio de responso correspondiente, todo bien hasta ahí. Sus familiares hablaron con lágrimas en sus ojos y se despidieron de ella con mucho dolor y con mucha gente presente, familiares, amigos, vecinos, etc. Todo transcurría dentro de lo normal hasta que llegó el momento de introducirla a su nuevo hogar. He aquí donde comienzan los problemas, tomamos con mucho dolor y cuidado la urna de nuestra querida Cecilia, urna que hasta ese momento estaba sin rayas ni maltratos. La tomamos entre seis personas para proceder a dejarla ahí, y esta no entró, solo se lograron introducir dos centímetros, en ese momento nos comenzamos a preocupar muchísimo, nuestras caras nos delataban, estábamos sorprendidos al igual que todos los presentes. En ese momento nos dimos cuenta que el nicho que se había comprado el día anterior no cumplía con lo que habíamos acordado».
NICHO SE PAGÓ AL CONTADO
«El nicho lo tuvimos que comprar al contado, pues no teníamos otra opción ya que se nos solicitó el día domingo la última liquidación de sueldo de alguno de nosotros para poder dar facilidades, pero el viudo Eliaser M. no estaba trabajando con contrato, Rodrigo el hermano tenía las liquidaciones en Santiago, el cual vive allá y yo trabajo en forma independiente, por lo tanto no teniendo otra solución tuvimos que devolvernos al sector de El Manzanal, para así juntar el dinero correspondiente que eran $ 397.000 por un nicho en segunda fila. Nicho que buscamos hasta encontrar uno que cumpliera con las medidas de 76 cm. de ancho, nuestra urna medía 78 cm. con manillas incluidas, por lo que acordamos modificarla dejándola en 75 cm. Modificación que se hizo el mismo día lunes a las 4 de la mañana, con la pena y el dolor de los familiares todo eso en el lugar del velatorio, lo que se hizo fue cortarles unas aletas de madera que sobresalían del borde superior y además se sacaron las manillas a la urna para así dejarla con un ancho total de 75 cm. y cuando medimos el nicho en el cementerio acordamos con los trabajadores que ellos limpiarían el nicho sacándole unos trozos de cemento que obstruían la entrada, cosa que no se hizo en el cementerio. Por eso la urna no cayó en el primer intento ni en el segundo, solo pasaron el escobillón en la entrada y nada más, de lo que habíamos acordado en forma verbal con los dos funcionarios del cementerio».
LOS MISMOS FAMILIARES DEBIERON «PICAR» LOS MUROS DEL NICHO
El relato del familiar continúa «Después de todo eso, nosotros mismos pedimos herramientas para poder picar todas las imperfecciones. La propia familia comenzó a picar el cemento con impotencia y mucho dolor por lo que estaba sucediendo, incluso uno de ellos quedo con sus manos lastimadas, donde picaba el cemento sin guantes. Una vez hecha la limpieza hicimos el tercer intento, tomamos la urna nuevamente, pero se tomó la precaución de pasarle una soga a su alrededor por si quedara apretada en la mitad para poderla sacar. La introducimos, pero entro ¾ partes, porque esta se atascó más adentro porque el nicho fue bajando en altura, nicho con imperfecciones de terminación, todo esto en presencia de todos nuestros familiares y gente que nos acompañaba en ese lugar.
Viendo la situación en la que estábamos, la familia decidió dar término al funeral porque ya no era agradable lo que estaba ocurriendo para las personas que nos acompañaban ni menos para su esposo, hijos, su madre, hermanos y demás familiares…».
AL LUGAR LLEGÓ EL ALCALDE
«…y en ese justo momento llegó el Alcalde Hugo Gebrie presentándose como jefe del cementerio, quien en ningún momento saludó, ni siquiera preguntó por los deudos y para que decir, no le dió ni las condolencias al viudo y en forma prepotente dijo que el funeral llegaba hasta aquí, como patrón de fundo, mandando a los demás, la familia y personas presentes veían con rabia e impotencia el actuar del alcalde llegando incluso a llamarle la atención en varias ocasiones pidiéndole respeto ante el dolor de las personas y que se quedara callado. Después de todo la familia despidió a la gente que nos acompañaba para dar solución a la sepultura en privado. Donde la solución que dió el Alcalde, fue que se sacara la tapa de arriba de la urna para colocarle un cholguán. Solución que aceptamos con pena y resignación, para poder salir de la situación, ya que ninguno en ese momento estaba con ánimo de discutir por lo sucedido, todos en ese momento nos dimos cuenta de la humillación que estábamos pasando».
DENUNCIAN NEGLIGENCIA
«Queremos dar a conocer que aquí existió una negligencia de parte del cementerio, la urna no fue un regalo, costo $ 850.000 y tuvimos que destrozarla para que cayera dentro del nicho, ya que estos están mal construidos. Pagamos un servicio que no se cumplió. Por todo lo que habíamos pasado y vivido, el alcalde habló en uno de los pasillos del cementerio con mi cuñado Rodrigo, para ofrecerle alguna ayuda económica por los daños morales que se provocaron. No se habló de cantidad, solo le dijo que fuéramos a la municipalidad para ver qué tipo de solución nos daba. A todo esto, ya cerca de las 2 de la tarde la urna entro al cuarto intento ya sin las tapas superiores sólo con el cholguán y esta vez hasta el fondo donde debió haber quedado la primera vez».
ALCALDE HABRÍA COMPROMETIDO COMPENSACIÓN QUE LUEGO NEGÓ
«Ya realizada la sepultura, nos dirigimos al municipio para hablar con él, pero no se encontraba, se llamó a su celular en muchas ocasiones, pero no respondió, así que nos fuimos sin tener ninguna solución, cuando íbamos camino a la funeraria Copelec de Chillán, recibimos el llamado de vuelta del Alcalde, es así que habló con Andrés, sobrino del viudo, donde después de una larga conversación el alcalde le ofreció por daños morales $ 200.000, los cuales había que tramitar con la secretaria en la alcaldía. Bueno comprenderán que ya estábamos cansados con mucho sueño, ya eran las 4 de la tarde y aun estábamos en Chillán y solo podíamos ir a San Carlos hasta las 17 horas. Así que nos fuimos a la casa a almorzar para ir al otro día a la Municipalidad de San Carlos más tranquilos.
Bueno, al día siguiente por la mañana el viudo Eliaser M. y el hermano de la fallecida Rodrigo M. se dirigieron a retirar lo que se había acordado el día anterior con el Alcalde. Aquí nuevamente comenzaron los problemas, para empezar las secretarias ponían muchas dificultades para hacer efectivo lo prometido por el Alcalde, por lo que se entrevistaron con él, fue aquí donde se llevaron una tremenda sorpresa, donde él negaba todo lo que había prometido, tanto en el llamado telefónico como también la ayuda que ofreció al hermano».
Denuncian que el Alcalde los echó de su oficina y los trató de «mentirosos, sinvergüenzas y aprovechadores de las circunstancias».
ESPERAN UNA EXPLICACIÓN
En su relato el familiar concluye señalando «Por todo lo que hemos vivido como familia y con la autorización de todos, queremos hacer público todo lo acontecido, esto para que vean que tipo de persona se encuentra sentado en el sillón más importante de San Carlos, nosotros no buscamos ayuda económica porque gracias a Dios no nos falto para cancelar y unas lucas más, unas lucas menos da lo mismo, ¿Pero creen que es justo pagar por un servicio que no cumplió lo que debía cumplir? Comprendan ustedes que pasamos de la pena, la angustia y el dolor a la rabia e impotencia de ver a nuestro ser querido no tener una sepultura digna, lo único que nos interesa como familia es dar a conocer el actuar del Alcalde de San Carlos».
La familia que vivió esta triste situación es del sector rural de El Manzanal y señalan que cuentan con fotos y videos de respaldo.






