Cerca de 250 personas llegaron ayer hasta la parroquia «San Carlos Borromeo» de nuestra comuna, a despedir al padre Eloy Parra tras su deceso ocurrido el viernes recién pasado a las edad de 87 años. Desde el mundo eclesiástico, el profesorado y la comunidad en general se hicieron presentes en un homenaje que incluyó cantos y recuerdos.
La misa fue presidida por el padre Pedro Rodríguez, vicario general (en reemplazo del obispo de Chillán, Carlos Pellegrín), quien fue secundado por otros párrocos de la provincia. También estuvieron las integrantes del Convento Hermanas Hospitalarias del Sacratísimo Corazón de Jesús de San Carlos, donde destaca la madre Susana Cuevas, quien se dedicó a cuidar al cura Eloy Parra durante sus últimos años de vida.
En la ocasión se recordó la obra del difunto sacerdote no sólo en el ámbito católico, sino que también dentro del mundo laico. Destacaron su constante actividad en las poblaciones de Ñuble, su preocupación por los más pobres y su rol como docente.
Además, se relataron historias del padre en su época de capellán de la cárcel de Chillán, de la cual destaca un triste episodio que marcó su vida: en el año 1963 confesó por última vez a Jorge del Carmen Valenzuela, más conocido como «El Chacal de Nahueltoro», antes de su ejecución.
Hoy se realizará una segunda misa en Quirihue, a las 15 horas, tras la cual los restos del padre Eloy Parra serán trasladados al cementerio de la comuna, donde descansará junto a sus padres.






