Dos hechos policiales de impacto se desarrollaron en las últimas horas del 2017 en Ñuble, uno en la comuna de San Ignacio y el segundo en Coihueco.
SAN IGNACIO
El primero fue el femicidio de Angélica Sandoval Sandoval, de 36 años, quien murió luego que su excónyuge le disparara con una escopeta, mientras ella estaba en su dormitorio, la madrugada del día 31 de diciembre.
El autor del disparo, Miguel Sandoval Sandoval (ambos tenían los mismos apellidos), de 40 años, se suicidó con la misma arma.
José Sandoval, hermano de Miguel, explicó que él le dejó “una carta en la mesa, pero cuando yo la leí ya había pasado todo esto. Me pedía perdón y explicaba que simplemente no podía soportar la separación”.
Miguel Sandoval, quien era obrero agrícola, había roto su vínculo conyugal con Angélica, y pese a las insistencias por volver, ella no cedió.
“La separación lo tenía mal y la gente ya empezaba a comentar que ella tenía algo con otra persona, yo no podría asegurarlo, pero en un pueblo pequeño como el nuestro, allá en el sector de Montañita (Quiriquina), cualquier cosa se sabe altiro o se comenta por Facebook y todo eso lo fue afectando”, agregó su hermano.
“La mujer fue encontrada en su dormitorio, mientras que el hombre en el patio con el arma en el suelo”, especificó el subcomisario Carlos González López, de la Brigada de Homicidios de Chillán. El matrimonio deja a dos hijos de 8 y 10 años.
COIHUECO
Al menos 24 horas de data de muerte tenían los cadáveres encontrados en la tarde del 31 de diciembre en el sector de Copihual, en Coihueco.
Los encontró el cuidador de una parcela, afuera de un vehículo marca Kia. Se trataba de Analía Isabel Pino Sepúlveda, de 22 años y de Mauricio Enrique Barrera Elgueta, de 32, este último casado pero que habría mantenido una relación extramarital con Analía Pino.
Sobre la misma mujer se había puesto una denuncia por presunta desgracia por parte de su familia, quienes relataron que, pese a que la relación sentimental entre ambos había terminado, la fue a buscar el sábado, aparentemente para pedirle ayuda porque lo echaron de la casa, según relatara María Ivone Sepúlveda, la madre de Analía.
“Fui a Carabineros altiro el sábado por la mañana, porque ella dijo que iba y volvía, pero no lo hizo. Fui a San Fabián, llegué a Las Veguillas, arriba buscándola, fui a Pinto, a Quinchamalí a Portezuelo, pero no la encontré”, comentó la madre.
Ambos presentaban impactos de bala. Puesto que la escopeta estaba cerca del cuerpo del hombre “se puede presumir que él la mató y luego se quita la vida, pero no se puede todavía descartar opciones como la de un suicidio doble”, apuntó el fiscal Juan Rohr.
En tanto María Elgueta, madre de Mauricio Barrera, dijo que “ella (la joven fallecida) era amante de Mauricio. Yo hablé con ellos muchas veces para que no siguieran adelante con eso, pero no me hicieron caso. Ahora yo encaré a los padres de la niña, porque ellos aceptaron esa relación sabiendo que Mauricio era casado, y hasta lo dejaban quedarse en la casa. Ahora no queda más que lamentarse”.






