Con un 62,4 por ciento de los votos, la senadora Jacqueline Van Rysselberghe ganó la presidencia de la Unión Demócrata Independiente (UDI), y se impuso ante el diputado, Jaime Bellolio, quien obtuvo un 37,6 por ciento.
Van Rysselberghe es la primera mujer en asumir el cargo más importante del gremialismo quien -para muchos- representa el sector tradicional y la continuidad de los denominados “coroneles”.
En una jornada inédita, donde se estrenó el mecanismo “un militante, un voto” -y que no estuvo exenta de conflictos debido a las fallas en el nuevo sistema electrónico de votación a cargo de la empresa Evoting- la parlamentaria se impuso con un 62,4 por ciento de los votos ante Bellolio, quien obtuvo un 37,6 por ciento, de un total de 6 mil 805 sufragios.
La “Coca”, como le dicen sus cercanos, ha sido concejala, alcaldesa e intendenta y para muchos dirigentes representa el sector tradicional del partido y de los denominados “coroneles”.
Con la derrota de Bellolio se plasmó el fracaso del proyecto de renovación del gremialismo, que impulsaba él junto algunos diputados de la denominada generación de recambio. Debido a que a diferencia de la senadora apelaba a modernizar los principios del partido y a congelar militancias, en caso de que dirigentes enfrenten formalizaciones.






