Con firma quincenal que deberá cumplir en la Sexta Comisaría de Chillán Viejo quedó Javier Sepúlveda Acuña de 40 años, el chofer del camión que se estrelló contra una garita, causando la muerte de una mujer y su pequeña hija.
El chofer fue formalizado en el Juzgado de Garantía de San Carlos, por cuasidelito de lesiones con resultado de muerte, por el accidente que costó la vida Patricia Parada Candia de 33 años y su hija Josefa, de solo uno (ambas en la fotografía de la nota).
El accidente ocurrió en el kilómetro 366 de la Ruta 5 Sur, en la comuna de Ñiquén, cuando el paradero de Tiuquilemu fue destrozado por el vehículo de carga, tras salirse de la ruta, justo en los momentos en que la madre y su hija estaban en su interior, esperando que familiares las fueran a buscar para visitar a su padre y abuelo.
La capitán de Carabineros Lorena Toro reconoció que “en primera instancia no se advirtió que el chofer presentara ingesta alcohólica, no obstante, se adoptó igualmente el procedimiento policial y se le realizó la alcoholemia”.
La fiscal Claudia Zárate fue la encargada de presentar los antecedentes para formalizar cargos en contra del chofer, asegurando que “esperamos que los resultados de las diligencias realizadas por la SIAT de Carabineros, nos revelen las causas de este accidente”.
El chofer Javier Sepúlveda tras ser formalizado, quedó en libertad, ya que no registra antecedentes penales anteriores, por lo que se presume que en caso de ser sentenciado, podría cumplir la condena en libertad, fijándose un plazo de 3 mese para la investigación por el tribunal.
Los familiares de las víctimas llegaron la tarde de este jueves al Servicio Médico Legal de Chillán para retirar los cuerpos de la madre y su hija, las que están siendo veladas en el sector de Tiuquilemu, lugar donde iban a pasar sus vacaciones, acompañadas del hijo mayor de la mujer que llegó desde Cerro Navia para participar de sus exequias.






