El camión de la Ruta de la Marraqueta paró ayer en en Chillán, con la finalidad de dar un impulso al sector panadero artesanal y elegir al mejor fabricante del tradicional pan francés en la provincia de Ñuble.
El concurso a la Mejor Marraqueta lo ganó la panadería Espiga de Oro de la comuna de San Carlos, perteneciente hace más de 80 años a la familia Castaño González.
Sinesio Castaño, hijo de los dueños y administrador de la panadería comentó a que “esto es un reconocimiento para los clientes y para los panaderos que se esfuerzan todos los días, desde temprano en la mañana para sacar un buen pan”.
Castaño reveló que uno de los grandes secretos para haber obtenido el primer lugar en el concurso es la paciencia y el amor de todos los trabajadores, agregó además que “todo está en ocupar los mejores insumos, en el tiempo de fermentación y en el cariño por el pan”.
El premio consistió en un horno eléctrico, “el cual se va a donar en lo que vale a todos los trabajadores”, remató el administrador.







